viernes, 11 de septiembre de 2009

EL DIABLO VISTE DE PRADA (The devil wears Prada)

La curiosidad a veces vence la pereza. Uno se detiene ante el cartel y piensa que quizás en esta ocasión sea distinto, haya un giro brusco de previsibilidad y nada sea lo que parece.

Vencer el prejuicio, pensar que la despiadada imagen de una magnate de la moda quizás nos aporte algo nuevo. O simplemente, por una ocasión, dejarse llevar por el mero entretenimiento.

Y sí. Entretiene. Aunque en el cliché anterior ya sepamos de antemano cuál va a ser el siguiente paso. O quizás ya conozcamos la historia sin haberla visto. Chica fea y gorda (¿gorda? en fin) logra un trabajo de asistente en una revista de moda... pero su atuendo y estilo vital no encajan en un mundo de prêt-à-porter. Si se ve venir. Ella cambia, se adecua, empieza a desarrollar un Síndrome de Korsakov con su jefa que nada tiene que envidiar a los secuestrados, viste chic y además le sienta que ni pintado. Sus amigos no la entiende, su pareja no la entiende y encandila a la nueva sociedad a la que quiere (o no) pertenecer. Y cuando está a punto de catapultarse al éxito profesional decide que no, que eso no es lo suyo, que quiere volver a comer hamburguesas con queso y salir a la calle sin el último bolso de la colección. Y el mundo le abre las puertas, vuelve a casa y además con el ego subido por las buenas referencias de su trabajo anterior.

Historia edulcorada con final feliz. De las que ya nos conocemos hasta la saciedad pero no por ello dejan de tener su gracia... se puede contar lo mismo de mil formas, y en esta ocasion una pseudo-cruella de ville nos ameniza la historia. Sobria, pero sin excesos. Pelicula de esas para no pensar.

DIRECTOR: David Frankel
AÑO: 2006

No hay comentarios:

Publicar un comentario