domingo, 22 de febrero de 2009

VIA REVOLUCIONARIA (Revolutionary Road)

Con la lectura reciente se es más consciente de los detalles. Pero a la vez también resulta más sencillo ser benevolente, y admitir que resulta imposible ser fiel al completo. Profundizar como Yates en su novela en la vida personal de cada uno, en un intento de comprender el grito, la pelea, el sentimiento de vacío que llena sus vidas.

Nada que ver con el duelo Di Caprio-Winslet previo. Donde la pasión superaba cualquier arrebato de interpretación extraordinaria. Se nota la madurez, los años, las tablas con su filmografía, la ausencia de gestos prediseñados y la capacidad de ambos de integrarse en sus personajes no ya tomando como base su propia personalidad, sino metiendo en las entrañas de aquellos que pretenden ser.

Voces, gestos, cambios de humor, la expresividad de una relación que por eregirse en especial cayó por su propio peso. Huyendo de la sensación de pertenecer a un rebaño que no lucha por ser diferente, caer en la propia trampa es tan sencillo como dejarse llevar para siempre, viendo pasar los años sin tan siquiera plantearse si la suma de logros y renuncias ha sido consciente o sumergida. El loco que no es tan loco. El cuerdo que cae en su propia locura.

Un nuevo duelo que merece, sin lugar a dudas, la novedad del reencuentro. Estas segundas partes sí pueden ser buenas.

DIRECTOR: Sam Mendes
AÑO: 2008

No hay comentarios:

Publicar un comentario