El ideal novelesco de héroe medieval sigue persistiendo incluso cuando las historias se desdibujan con un trazo de irrealidad y ciencia ficción que les hace tambalearse entre lo tangible y lo onírico.La imagen de ser una parte indistinguible de un todo es algo que lleva obsesionando al hombre desde que es hombre. En un afán de tranquilidad, nos asimilamos a la corriente como forma de supervivencia, algo más parecido a un instinto natural que a lo que tradicionalmente se da a entender como un defecto. Si nuestro cerebro fuera capaz de analizar cada uno de los estímulos y pensamientos que recibe, probablemente moriríamos de locura, sin posibilidad de descanso.
A menudo nos tildamos de insustanciales, de seres carentes de empatía suficiente, o de consciencia de la realidad que nos rodea. Y no obstante, tampoco somos conscientes de la superficialidad del comentario, cuando sobrevivir significa adaptarse al medio.
Como siempre, en toda cara existe por defecto una cruz. Y tras la necesidad de cierta calma aparece la apatía, la falta de inquietud o curiosidad por otros mundos, por otras realidades que acontecen paralelamente a nuestra vida de rutinas. Nos dejamos llevar, cómodamente, por la sucesión de días sin plantearnos, en la mayoría de ocasiones, las razones por las que procedemos de tal o cuál forma.
Quizás V sólo sea una representación de ese ser dormido que cada uno de nosotros lleva dentro, algunos más protegido que otros. Ese ser que se niega a creer comentarios a ciegas, que se pregunta el motivo de determinados acontecimientos, que es consecuente con las propias ideas, y consciente de que el mundo esconde algo más que lo que nos muestran en los noticiarios o leemos en los periódicos. Un ser sin forma ni rostro, moldeado cuál jinete medieval, idealista y utópico hasta las últimas consecuencias, un ser fruto de la rabia y el ansia de poder que sólo llevan al movimiento, la revuelta, al hervir de la sangre dormida.
Sin dudas, resurge la curiosidad por la historia original, el dibujo, la esencia misma del hombre venganza
DIRECTOR: James McTeique
AÑO: 2005
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