Está muy de moda ahora el mundo islámico... que si atentados por aquí, que si la yihad por allá, que si nadie es de fiar, que si los espías son nuestra salvación, que si en realidad no sabemos nada de lo que sucede a nuestro alrededor...De acuerdo. Me sumo a la panda de incoscientes que deambulamos por el mundo ajenos al mensaje encriptado que el carnicero de la esquina le envía a la ya entrada en carnes mujer del quinto cuya melena se cubre con su arcaico pañuelo. Claro, puede que en lugar de filete signifique fiambre, en lugar de "la familia bien, gracias", quiera decirle que los integristas que esconde en su casa están a salvo y sin sospechas... uno puede empezar a convertirse en una especie de maníaco con todo lo que le rodea si, tras concienciarse de nuevo que el mundo no es lo que parece viendo su vida retratada en un saco de mentiras que nos incluye a todos, empieza a tratar de limpiarse el cristal empañado de las gafas y entender el alcance de todo lo que le envuelve.
A veces hay que asumir que somos sólo peones en un enorme juego de ajedrez, simples movimientos que nos dejan al margen del objetivo final, del jaque mate definitivo. No hay una, ni diez, ni veinte mentes pensantes (ya no voy a entrar en la fútil discusion sobre su inteligencia) que ignoran nuestros movimientos y, diría más, se enorgullecen de que nos mantengamos al margen. A mi que me dejen mover mis fichas, en un círculo cerrado cuyos límites probablemente nunca llegaré a discriminar, y que ellos hagan enroque con la mayor tranquilidad posible. Prefiero ser turista a ser espía, algunas veces uno se enorgullece de su propia incultura.
DIRECTOR: Ridley Scott
AÑO: 2008
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