La visión del periodismo como mero elemento informativo cambió cuando empezaron a descubrirse engarros, corrupciones y tapaderas de estado. Con esa especie de morbo personal de conocer lo desconocido, el público espera descubrir los entresijos de ese mundo paralelo que se supone detrás de todos los juegos políticos, decisiones internacionales que se venden como necesarias bajo mil pretextos socialmente oportunos.Es por ello que explorar las entrañas de esa realidad paralela siempre contará con el beneplacito de un público que se sabe, cada vez con mayor intensidad, manipulada no solo por los políticos, sino a su vez por los medios que transmiten sus voces. Cada uno danzando al son que marcan los tiempos, con sus propios beneficios.
La historia de Estados Unidos está (seguramente como la historia de cualquier otro país del mundo) poblada de tramas y conspiraciones, de corrupción y secretos internos parcialmente equilibrados hasta que se hacen públicos. Y a menudo es el silencio el que dicta la sentencia. La protección que bordea la legalidad que se erige entorno de determinadas personas, esa inmunidad que delata lo que nadie es capaz de mostrar a gritos.
Es por ello que buscar la confesión se convierte en un apasionado objetivo, seguramente no carente de recompensa (y que bien se manifiesta a lo largo de las interpretaciones, cuando la audiencia y la fama suponen la base de sustentación del proyecto). Duelo de titanes entre dos personalidades colmadas de su propio ego, con una amplia capacidad de dialéctica y de discurso rimbombante, y a la vez esquivo.
Brillante. Brillante en sus formas, en la capacidad de atrapar al espectador en un duelo que se bate no solo en los discursos, sino también en el gesto. En la derrota inicial de un Frost que se ve abatido por la capacidad de su adversario de salir airoso de cualquier intento de embestida personal. En el rostro hundido y devastado de un Nixon que cayó en su propia trampa, y que debe entonar un "mea culpa" más consigo mismo que con el mundo.
Buen cine, sin excesos ni patriotismo.
AÑO: 2008
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