jueves, 26 de marzo de 2009

VICKY, CRISTINA, BARCELONA

Un canto al recuerdo cuando separa la distancia, de ver en una preciosa fotografía la ciudad que dejé atrás, la visión que tienen los ojos que la descubren por vez primera, y que son testigos de su encanto más allá de los embotellamientos constantes, presiones del metro o aceleración con la que se vive el día a día.

Emociona... porque discurre entre calles en las que guardas recuerdos, y ves casi como por azar personajes propios de una cultura que al resto de espectadores pasarán desapercibidos (actores locales, publicaciones, rincones que son un homenaje a la región más que parte del argumento). Por eso es difícil separar la escenografía de la acción, imbrincándose uno sobre el otro dando cierto aire de realidad a los que piensan que al final se ama a los lugares por los recuerdos y la gente que rememoramos en ellos.

Extranjeros en su propia tierra, un verano parece el momento ideal para evocar pasiones. La de un hombre que busca la seducción como parte de su yo artístico, quizás en un intento de hallar una musa que inspire sus creaciones... a pesar de mostrarse aún dependiente de la inspiración anterior, en nombre de mujer, que además de ser fuente de creación (o precisamente por eso) generaba asímismo un fuerte instinto de destrucción. Es con ese recuerdo que la aparición de dos mujeres, polos opuestos en cuanto a la pasión y el deseo, supone la piedra angular para un intercambio de anhelos y erotismo en toda regla.

Vicky prometida, abogando externamente por la racionalidad, verá tambalearse los cimientos de su propia moralidad dejándose tentar por el deseo. No obstante, la opción de continuar con la vida ya planeada será su sentencia, a pesar de ser espectadora en una pareja cercana de la desazón final que esto puede suponer. Cristina continúa la búsqueda de sí misma abriendo las puertas a la espontaneidad, buscando conscientemente la inconsciencia, el dejar que la realidad fluya a su antojo para descubrirse a sí misma. Vida bohemia que va y viene, abierta a cualquier experiencia incluso si ello supone cubrirse los ojos ante la apariencia externa de lo que debe ser el amor. Maria Elena, inestable estabilidad y punto de inflexión, un intento desesperado de ser y no ser el eje en la vida ajena, quizás motivada por tratar de hallar un sentido a la propia; siempre la abogada del diablo, la que aparentemente vive sin prejuicio y no obstante no asimila que su libertad termina con la capacidad de elección del que tiene en frente. Y él, don Juan por naturaleza, que navega entre las curvas de las mujeres que pasan por su vida, que le influyen y le constituyen en su ambigüedad de querer sorber de cada una parte de su esencia. Lo bohemio, lo autóctono, lo racional y las pasiones...

Y por quererlo todo, se quedó sin nada...

DIRECTOR: Woody Allen
AÑO: 2008

martes, 24 de marzo de 2009

CAMINO

Si de algo sirve la concesión de condecoraciones es para mover la curiosidad si con antelación uno se mostraba escéptico con una apuesta cinéfila. Al menos para poder hablar en consecuencia y desgranar opiniones... en todos los sentidos.

Mucho se ha hablado de esta película. Entre sus defensores y detractores, sobre el papel de crítica a la realidad de una organización como el Opus que se precia de ser rígida y tenaz en sus creencias y en su forma de llevarlas a la práctica.

No puedo decir que me haya sorprendido el planteamiento que expone. Conozco (por referencias, por breves contactos personales...) los detalles que se esbozan en el relato, la fe diligente en que todo contratiempo tiene un sentido superior, en que toda pasión ajena al mundo espiritual es vista como algo superficial (más allá del trabajo que glorifica), la separación brutal entre sexos, el papel servicial de la mujer esté en el grado que esté dentro de La Obra. Las familias que implican a sus hijos desde pequeños en una realidad que al resto de los mortales nos parece lisiada, pero que para ellos es un universo abierto a la experiencia y la espiritualidad.

No. Yo no querría eso para mis hijos. En primer lugar porque mi agnosticismo no me haría sentirme a gusto sabiendo que su realidad se construye en base a una fe que tengo en el mismo cajón que duendes y brujas. Y luego porque la vida que intuyo es más rica y variada que la que se muestra en sus días de talleres siempre basados en la fe y en la vida dedicada a la espiritualidad. Es probable que todos tamicemos lo que ofrecemos al resto según nuestra propia visión de la vida, pero preferiré vivir sabiendo que he abierto la puerta a todas las opciones para que el otro tenga capacidad de escoger en su vida, sin cerrar ninguna (ninguna) por mis propias creencias.

¿Le ayudó la fe de los que la rodeaban a asumir su inevitable destino? Una niña que sufre dolor intenso y sin embargo es capaz de decir que todo dolor tiene su motivo, asumir su desenlace como una parte más de su vida... cierta envidia de un consuelo que quizás muchos no sabríamos regalar a alguien en la misma situación. O quizás si, porque la imaginación es siempre un poder en nuestras manos, un consuelo que puede deslizarse en nuestro interior en forma de cuentos, como ella y sus sueños de Cenicienta danzante aunque sus piernas no pudieran bailar.

DIRECTOR: Javier Fresser
AÑO: 2008

lunes, 23 de marzo de 2009

EL MILAGRO DE ANNA SULLIVAN (The miracle Worker)

Precioso relato de una lucha docente, retrato precoz de una sociedad que siempre ha tendido a esconder a los que son distintos, casi siempre por ignorancia del potencial y la realidad de dolencias que nos suenan desconocidas.

Ya no es tan frecuente en nuestros días, cuando creemos que la asepsia que nos rodea es algo innato e incluso hay personas que apuestan ciegamente por un retorno a lo natural sin control ni medida, atribuyendo a todo progreso un carácter peyorativo y siniestro que en muchas ocasiones es desproporcionado. La mejora en la calidad de vida no es solo un concepto virtual, sino una realidad que ha posibilitado que procesos que otrora significaban una sentencia o bien de muerte o bien de una vida lastrada, hoy queden en el ámbito de lo anecdótico.

Es extraño que oigamos hablar de polios, de epidemias brutales de meningitis que dejan a niños lisiados de por vida, o de varicelas que se llevan a la mitad de la prole. Cuidamos los embarazos hasta el extremo, para evitar malformaciones o procesos que queda en nuestra mano controlar, más allá del azar de los días y de la genética.

No hace tantos años que los sordos, o los ciegos, o incluso los que se veían privados de ambos sentidos, eran relegados a un lugar residual en los hogares, escondidos y tratados como verdaderos discapacitados. Es por ello que la luz de esperanza que nos brinda este relato es un magnífico canto a la lucha por la vida incluso cuando esta parece empujarnos a la deriva y taparnos los ojos con tristezas.

Difícil en estos días que corren en los que cualquier intento de diligencia y rigidez en la educación se ve como un despotismo, pero hay que ser conscientes que para aprender hay que marcarse un ritmo, y que no siempre el consentir la necesidad presente es una apuesta de futuro. A menudo hay que mostrar el límite hoy para obtener un resultado a largo plazo. Estrechar lazos duraderos no siempre está relacionado con mostrarse condescendiente, sino con intentar buscar lo que pueda beneficiar al otro, aunque el momento presente pueda ser menos dulce.

DIRECTOR: Arthur Penn
AÑO: 1962

domingo, 22 de marzo de 2009

EMMANUELLE

¿Morbo? No más allá del descubrimiento de lo que en una época supuso el culto al erotismo. El desnudo en sí ya no supone la novedad que le deduzco en su momento, cuando imagino a las masas cogiendo trenes para desplazarse hacia la frontera y poder verla allí donde la censura no ejercía su soberano poder en las salas de cine.

Seguramente en su momento incitaría a la lujuria, abriría las puertas a un universo desconocido y a la imaginación de los que en secreto ocultaban sus más íntimos sueños, de encuentros lésbicos, masturbaciones, libertad de pareja e incluso lo que siempre se ha atribuído a las mentes más abiertas en cuanto a sexo, el deseo interior de la mujer de ser violada, como uno de sus mayores secretos eróticos.

Nuestra generación ha crecido con un cine en el que el desnudo y el sexo es algo habitual, sin que por ello tengamos que centrar el argumento en el despertar de los sentidos. Quizás por ello me resulta anecdótico ser espectadora del sexo en los baños de un avión, o del descubrimiento sexual entre dos mujeres, de la ausencia de ropa interior o tantos guiños eróticos que inflamarían los deseos de los más comedidos en su momento. Ahora me resulta anecdótico, forzado y sin sentido en su argumento. Pobre, a pesar de ser consciente de lo novedoso que pudo ser para mis predecesores.

DIRECTOR: Just Jaeckin
AÑO: 1974

martes, 17 de marzo de 2009

JERRY MAGUIRE

Los actores pasan por diferentes etapas y van creciendo, gestando sus dotes y disminuyendo tics o sobreinterpretaciones puntuales quizás sobredimensionadas intentando imitar a los grandes.

La ambición no es sólo cosa de altos cargos. A veces es curioso preguntarse el motivo por el cuál un millonario sigue deseando acumular más y más dinero, a pesar de tener todas sus necesidades y placeres más que cubiertos, y no augurarse ningún problema en lo que potencialmente le queda de vida para vivir, y no sólo eso sino colmarse de comodidades.

Pero la verdad es que parece que la adrenalina que se genera con el poder, el dinero y la ambición son la pescadilla que se mueve la cola. La sensación de poder mover el mundo al propio antojo, cuál marioneta de la cuál se gobiernan los hilos. La lucidez en esos momentos puede ser un símbolo de debilidad, y la debilidad una señal para ser lanzado a un lado del camino.

En ese mundo de ambiciones, un hombre decide romper el muro (o termina rompiéndolo sin querer, sin ser consciente de las consecuencias personales que eso conlleva) y regresar a una realidad en la que lo que le mueve a uno es el sentimiento y no la ansia de poder. Hablar del trabajo bien hecho no como una máquina registradora, sino como un estandarte de relaciones en las que uno conoce a la persona con la que está tratando, y esa es algo más allá que un negocio o un cheque en blanco.

Arriesgarse en la vida por lo que uno cree puede suponer, a veces, un salto al vacío. Pero quizás en ese salto uno se acerque más a sí mismo, y en lugar de morir como el más rico del cementerio, se muere con una sonrisa por haber vivido.

DIRECTOR: Cameron Crowe
AÑO: 1996

lunes, 9 de marzo de 2009

STARGATE

¿Irreconocible? O los años que no pasan en balde aunque alguno se empeñe en darse loción colorante y estirarse la piel. Pero no pasan en balde ni para actores ni para efectos que siempre harán de muchas películas una novedad del momento, pero poco creíbles con el paso del tiempo y la mejoría (o avance, como se vea) de las técnicas, los efectos especiales, el maquillaje y el famoso retoque online.

No obstante, hay historias que perduran a pesar de que su presentación pueda quedar más o menos obsoletas. Por la novedad, o simplemente por tratar de mostrar una historia que se aleja de la mera sucesión de grandilocuentes efectos sin una trama medianamente coherente que los enlace.

Quizás por eso las puertas del cielo se abrieron, y tras el devenir inicial a través de las galaxias y el tiempo vinieron las segundas partes, versiones, series y adaptaciones que siempre dejan el regusto de lo ya visto.

No pasará a la historia de las grandes películas de aventuras, ni a los anaqueles de las versiones de ciencia ficción. Pero su mérito radica en seguir captando la atención durante las dos horas en que nos vemos transportados a otra realidad, que aunque se asemeje demasiado a la nuestra (hombres al fin y al cabo) se dibuja con un trazo de misterio jeroglífico de culturas antiguas y de mitos que siempre quedarán pendientes de descifrar.

DIRECTOR: Roland Emmerich
AÑO: 1994

domingo, 8 de marzo de 2009

LOS TRES DÍAS DEL CÓNDOR (Three days of The Condor)

"You have not much future there. It will happen this way. You may be walking. Maybe the first sunny day of the spring. And a car will slow beside you, and a door will open, and someone you know, maybe even trust, will get out of the car. And he will smile, a becoming smile. But he will leave open the door of the car and offer to give you a lift. "

De espías y tramas de corrupción interna... que ni pintado el tema en los días que corren, cuando parece que nadie viste el traje limpio de las buenas intenciones y que tras cada paso se esconde un entresijo de relaciones que nos suenan a ciencia ficción a la mayoría de mortales, acostumbrados a debatirnos entre mar y montaña, o entre carne y pescado en nuestro deambular diario por la vida.

Quizás por eso nos atrae tanto el mundo de los agentes secretos, por estar tan fuera del alcance de nuestras manos como los duendes y hadas de los cuentos, pero conscientes de que no por ser ajenos a nosotros mismos son estos menos reales.

Y más aún si el tema versa en USA, la cuna de la democracia y los valores que se muestra como el ejemplo a seguir por el resto de la humanidad. Ahí los secretos huelen a chamusquina, y los sobornos internos que en otras circunstancias podrían pasar desapercibidos pueden tener un alcance mundial arropados por la sed de polémica de los medios.

Un aparente trabajo sencillo, compañeros de barco que son la base productiva de una agencia superior que teje las redes. Los de abajo, los infatigables del día a día, son sólo peones de una estrategia que a menudo les resulta desconocida. No obstante, el saberse un simple peón no exime del riesgo de descubrir, casi por azar, la confabulación interna, o la existencia de redes secretas dentro de las mismas redes. Siempre hay lugar para nuevos secretos en el mundo de la ambición.

De repente el destino te convierte en superviviente... y todos aquellos en los que creiste pueden ser aliados o adversarios. No saber en qué peso de la balanza colocarles hace que el hombre navegue a la deriva, sin brújula que le ayude. Destapar la trama no servirá más que para sosegar el propio remordimiento, quedar en paz consigo mismo y poder continuar viviendo... aunque uno nunca sepa si la mano que se tiende va a ser la de su verdugo.

DIRECTOR: Sydney PolLack
AÑO: 1975