sábado, 12 de septiembre de 2009

LOS ABRAZOS ROTOS

Seguramente un director se pueda permitir a veces licencias, sacar proyectos personales en los que uno cree aunque no supongan novedad ni cambio. Seguramente sólo algunos puedan hacerlo, cuando ya su nombre es suficiente como para que una película entre en cartel y venda sin necesidad de mucho trasfondo publicitario. Y si encima lo adornamos con actrices de portada, el éxito está asegurado (calidad aparte).

Un director ciego, un triángulo amoroso, bajos fondos e historias oscuras y ya tenemos guión. La salsa de mezclar amantes y sexo, hijos no reconocidos, homosexuales y putas. Aunque sea cogido por los pelos, y con el apunte de un trágico final. Una mujer bella, rompe corazones, muy discreta, deseando ser actriz.

Celos. Locura. Obsesión hasta la médula por una mujer joven que se debe al mecenas que salvó a su parte (de una muerte anunciada, o la postergó). Pero las aves tienen alas, sobreviven un tiempo al fingirse a gusto entre abrazos viejos, el sexo no es más que sexo para comprar la seguridad del presente... mientras se sueña en un futuro mejor. Y cuando el futuro llega (amor entre bastidores) huir hacia adelante supone perder los proyectos. Un hijo homosexual que cumple los deseos de su padre y filma con detalles las canas al aire. El mismo hijo que querrá vengarse manchando el nombre de su padre muerto, el que lo obligó a quedarse encerrado en su armario con pluma.

No convence. Quizás el tinte Almodóvar se pueda vislumbrar por momentos... pero pasaría sin ruido si lo miráramos con ojos ciegos, un domingo cualquiera después de comer.

DIRECTOR: Pedro Almodóvar
AÑO: 2009

WATCHMEN

Para aquellos que no hemos crecido con la novela gráfica de Alan Moore y dave Gibbons como libro de sobremesa, para aquellos que no llevábamos años esperando ansiosamente la producción y lanzamiento de esta película, para los que las historias de superhéroes interpretadas directamente en la gran pantalla nos parecen entretenidas pero nos dejan la sensación de fácil olvido tras su momentáneo disfrute... Watchmen pasará a ser una película más que renueva las viñetas clásicas para nostálgicos.

Guerra Fría, años 80, una América que pierde sus valores de anataño en las que los héroes previamente honrados han perdido su espacio. Ahora no son sólo repudiados, sino también perseguidos por los defensores de la ley y el orden.

En este escenario, el asesinato de uno de ellos enciende de nuevo la mecha y el único héroe enmascarado que aún permanece en activo inicia la búsqueda del resto para emprender una investigación en toda regla.

Pero los superhéroes en realidad se nos presentan como un grupo de gente ordinaria sin superpoderes, con sus problemas personales, su pasado y su presente revestido de conflictos y en lucha constante con sus propios fracasos. Con el trasfondo de la amenaza nuclear tiñendo la trama, la conspiración y la moralidad descubrimos que tras cada uno de ellos se esconde (como en cada uno de nosotros) una motivación y sentimientos que nos hace ser quien somos, y defender nuestras propias ideas sin atenernos, en muchas ocasiones, a sus consecuencias finales.

DIRECTOR: Zack Snyder
AÑO: 2009

EN EL VALLE DE ELAH (In the Valley of Elah)

En el Valle de Elah David venció a Goliath hace unos 3000 años. Y de nuevo nuestra historia es un ciclo sin final que se repite, de hombres cometiendo los mismos errores mientras se enarbolan diferentes banderas, ideales que se sienten como propios a pesar de que en su esencia siguen siendo los mismos.

El deber, la responsabilidad, el sentido de obligación de defender los intereses de la patria son valores que se transmiten por sangre. Y hay sociedades en las que esos sentimientos están profundamente arraigados embebidos en la propia cultura, en los detalles sorbidos desde el nacimiento.

Estados Unidos se nos muestra siempre como el modelo de patriotismo por antonomasia. Es fácil pensar que sus jóvenes crecen rodeados por un ambiente que facilita el entusiasmo bélico, el amor incondicional para los valores que representa su sociedad en el mundo.

Sin embargo, la lucha de David contra Goliath no está exenta de consecuencias. Miles de jóvenes son enviados a tierras lejanas para defender la integridad de un imperio que quiere extender sus dominios en pos de la defensa a la opresión de (algunos) pueblos. Pueden vencer los que no regresan en féretros, no obstante incluso aquellos que regresan parecen deambular en un limbo sin pertenecer a ninguna parte.

Toda batalla tiene consecuencias incluso para los triunfadores.

Desgarradora narración de la brusca caída de cimientos de una familia que ven desaparecer a su hijo en la Guerra de Irak. De un padre que ve desmoronarse lentamente su noción de patriotismo al desconocer el paradero de su hijo que parecía un superviviente de la contienda. De unos jóvenes que perdieron la capacidad de raciocinio absorbidos por la adrenalina y una absurda disposición a la lealtad que evita complicaciones.

Sutil, brillante en interpretaciones, dejando el corazón en un puño por todos aquellos que pierden vidas queridas sin un claro sentido

DIRECTOR: Paul Haggis
AÑO: 2007

viernes, 11 de septiembre de 2009

EL DIABLO VISTE DE PRADA (The devil wears Prada)

La curiosidad a veces vence la pereza. Uno se detiene ante el cartel y piensa que quizás en esta ocasión sea distinto, haya un giro brusco de previsibilidad y nada sea lo que parece.

Vencer el prejuicio, pensar que la despiadada imagen de una magnate de la moda quizás nos aporte algo nuevo. O simplemente, por una ocasión, dejarse llevar por el mero entretenimiento.

Y sí. Entretiene. Aunque en el cliché anterior ya sepamos de antemano cuál va a ser el siguiente paso. O quizás ya conozcamos la historia sin haberla visto. Chica fea y gorda (¿gorda? en fin) logra un trabajo de asistente en una revista de moda... pero su atuendo y estilo vital no encajan en un mundo de prêt-à-porter. Si se ve venir. Ella cambia, se adecua, empieza a desarrollar un Síndrome de Korsakov con su jefa que nada tiene que envidiar a los secuestrados, viste chic y además le sienta que ni pintado. Sus amigos no la entiende, su pareja no la entiende y encandila a la nueva sociedad a la que quiere (o no) pertenecer. Y cuando está a punto de catapultarse al éxito profesional decide que no, que eso no es lo suyo, que quiere volver a comer hamburguesas con queso y salir a la calle sin el último bolso de la colección. Y el mundo le abre las puertas, vuelve a casa y además con el ego subido por las buenas referencias de su trabajo anterior.

Historia edulcorada con final feliz. De las que ya nos conocemos hasta la saciedad pero no por ello dejan de tener su gracia... se puede contar lo mismo de mil formas, y en esta ocasion una pseudo-cruella de ville nos ameniza la historia. Sobria, pero sin excesos. Pelicula de esas para no pensar.

DIRECTOR: David Frankel
AÑO: 2006

viernes, 4 de septiembre de 2009

LE LLAMAN BODHI (Point Break)

A la juventud viruelas, que dicen. O quizás no sea así. Pero si hay un canto a la vida (atracos aparte) este lo es sin lugar a dudas.

La veteranía siempre choca con la inexperiencia. Y en ese duelo de poder ganan la edad y el peso adquirido en el lenguaje. Además del miedo del grande a dejarse engullir por el pequeño, que le obliga a enseñar uñas y dientes para defender su lugar en la vida. La lucha está servida.

Pero siempre hay alguien dispuesto a escuchar a pesar de los pesares. La mente joven, la que carece de rituales y precisamente por eso mismo puede aportar visiones y ángulos hasta el momento desconocidos. Y bancos, algunos bancos asaltados por un grupo de atracadores que, emulando a los ex-presidentes, roban las cajas sin pararse a buscar el más alto botín.

Una imagen enregistrada abre la pista a las viejas teorías. Un grupo bien coordinado que se mueve entre la gente con una soltura sin resquicios. Sol, marcas de bañador y el mundo del surf. Habrá pues que ser uno más, aprender a navegar entre olas, a sentir el mar.

Quienes lo sienten como propio hablan de la atracción del mar como un poder parecido al de una droga. Atrae, pide siempre más. Subirse a una tabla, surcar el mar, sentir el poder de quien se mezcla por unos instantes con la siempre inconstante naturaleza. Y la sed de ambición, de una ola más grande, de fundirse en el romperse junto al agua.

La ambición crece. Y esa unidad dejará rendijas por las que resquebrajarse. Delatado, el joven novato se verá en la encrucijada de luchar por su trabajo o velar por las propias pasiones. Quizás haya una forma de tener las dos. Quizás hay una forma de no renunciar a una vida libre entre olas por un sueño. Y es que a veces uno puede querer morir en libertad alcanzando un sueño imposible, antes que ver la vida pasar entre cuatro barrotes.

DIRECTOR: Kathryn Bigelow
AÑO: 1991

DIA DE ENTRENAMIENTO (Trayning day)

El hampa. Juegar a los dados entre drogas, armas, dinero y alcohol. Un mundo difícil de contener, una realidad complicada de mantener silente.

Para poder al menos acceder a ella, rozarla, hay que convertirse en uno más. Implicarse hasta la médula sin dejarla por el camino. Ganarse el respeto de una gente que no aprecia la vida más que para salvaguardar su pellejo. Ante la mínima duda, no habrá amigos ni amantes. Pim, pum, fuera.

Un policia nada convencional. Y un novato. Para poder pasear con cierta impunidad por un barrio de negros quizás sea necesario serlo. O ganarse el respeto de los que allí mueven los dados. Aprender, en un día largo en el que habrá que decidirse: implicarse o salir.

En la vida uno puede optar por la tranquilidad y la ausencia de riesgos. Con pasar los días fichando mientras se ponen multas a coches mal estacionados, trabajo que nada aportará más que llenar las arcas del fondo común. O buscar un objetivo que pueda convertir al mundo en una realidad mejor. Utopías de valores totales que podrían cumplirse: un mundo sin drogas, sin suciedad, más puro.

Juventud, lucha. Es lo que mueve a ver, oír y callar. Ser espectador para poder ser actor de reparto. Pero nada es tan puro y neto como lo imaginamos. No hay blanco sin peaje. E incluso aquél que lucha por vencer la corrupción y el delito en un barrio abandonado a su suerte cae en las propias redes y se corrompe. Una deuda, un plan trazado a la perfección, un joven inexperto que caerá en la trampa de convertirse en cómplice...

Pero en este mundo de colores la amistad y lealtan son términos relativos. Y ni siquiera aquellos para los que el convincente Alonzo ha encontrado un hueco límite en la legalidad le defenderán cuando se encuentre ante su propia encrucijada. No hay lugar para camaraderías, un madero siempre será un madero.

DIRECTOR: Antoine Fugua
AÑO: 2001

¿QUIÉN TEME A VIRGINIA WOLF? (Who's afraid of Virginia Wolf?)

Habrá quien sienta que retroceder en el tiempo o dedicarse a ver cine anterior a la era de los grandilocuentes efectos especiales es un acto de nostalgia para los eruditos. Que solo sirve para llenar el cerebro con nombres de referencia a sacar en charlas, conversaciones y demás circunstancias, como para demostrar que uno sabe mucho.

Hay algo de ese cine envejecido que desgarra. Y es que uno termina de saborear (habrá que decirlo así) una de esas cintas y se dice: no me gustan los tópicos, pero parece que cualquier tiempo pasado fue mejor. Vale, es una frase cliché, pero cuando sucede que la puesta en escena no es nada excepcional, cuando acontece que uno tiene la sensación de hallarse frente a un teatro con sus limitaciones y se deja cautivar por completo por la entereza y realismo de los personajes... entonces es que estamos ante actores como la copa de un pino. Sin más.

Una pareja ideal, o que al menos aparenta serlo. Una vida poblada de peleas y riñas, de intentar un cierto equilibrio entre una personalidad arrolladora pero frágil, y un hombre sumiso pero constante. Reflejados en la juventud de otro dúo que aún tiene todo el camino por delante para recorrer, pero que caerá ante los mismos errores, las mismas dudas. ¿Qué hay de distinto entre inventarse una vida y vivir la propia? Quizás no seamos tan distintos de los que fingen moverse entre pétalos dorados, aunque su vida no sea más que un gris carbón esparcido por los rincones.

Alcohol, desinhibición, recuperación del pasado que nos marca. Y el presente lleno de ambiciones, de resentimientos, de imágenes que se superponen entre lo que uno soñó (hijos, carrera, felicidad de algodones) y la que es (soledad, mediocridad, convivencia sin pasión). Los que temen darse de bruces con un presente simple, quizás evoquen ser una leyenda para dotar de adrenalina sus vidas... aunque estas sean falsas, cuál no lo es.

DIRECTOR: Mike Nichols
AÑO: 1966