sábado, 18 de julio de 2009

LA NIEBLA (The Mist)

Intriga, suspense, terror... elementos que se superponen para crear una adaptación de misterio. Un aura que pueda asemejarse a la intriga que generan las novelas de Stephen King, pero más allá de las palabras e imagenes que la propia mente genere al leerla.

De antemano no es tarea sencilla representar un mundo fantástico sin caer en el exceso. No somos tan distintos de aquellos que no creen lo que sus ojos no han visto, y más si nos hablan de tentáculos que salen de la niebla y se dedican a devorar a la gente.

No sorprende la representación de una dualidad a menudo demasiado evidente. Los buenos, los incrédulos; los fanáticos, los resolutivos; los luchadores, los que esperan el milagro. La capacidad de respuesta ante la adversidad es algo que caracteriza al ser humano... pero es más difícil catalogar al individuo según la forma que tiene de enfrentarse al miedo.

Uno puede convertirse en avestruz y esconder la cabeza esperando a que el viento amaine. O buscar refugio en una (exageradísima) fe en que todo sucede por un motivo superior, que todo tiene un sentido. O tratar de evitar los porqués y buscar el cómo... solucionar. De todos hay ejemplos en la congregación que el azar reune en el supermercado, y en cada uno de ellos seguramente encontremos una pizca de nosotros mismos: del abogado que no cree en lo que ha visto el resto y es suspicaz hasta el extremo. Del joven que trata de vencer su miedo y es engullido por seres fantásticos. De los que siguen a la voz mística que habla de apocalipsis y señales, creyendo que así dan una explicación a sus miedos. Del padre que tratar de buscar soluciones y hacerse el fuerte entre tanto caos.

Lo mejor... quizás sea el final. Cuando ya todo está perdido, o lo parece, evitar una agonía eterna puede ser el mejor camino pero... nunca sabemos lo que sucederá en unos minutos. Siempre queda lugar a la esperanza... ¿o no?

DIRECTOR: Frank Darabont
AÑO: 2007

miércoles, 15 de julio de 2009

DESPEDIDAS (Okuribito)

Juzgamos fácilmente aquello que conocemos sólo en superficie. Quizás por ello siempre tomo distancia cuando de un suceso las conclusiones aparecen de forma precipitada, y a menudo el desprecio es la norma.

A veces (casi siempre) hay que detenerse y respirar. Lograr ver más allá de lo aparente, para comprender que tras cada acción hay un desencadenante, y no siempre tan banal o insustancial como parece.

Hay pequeños poemas en imágenes... y en pocas ocasiones la forma de narrar una historia puede llegar a conmover no sólo por su sencillez, sino por la profundidad de todo aquello que intuimos a través de los gestos.

En estos tiempos nuestros en los que la rigidez parece ser norma, un soplo de aire fresco es un regalo a los oídos y a la vista. Nos esforzamos por llevar una vida según la norma no escrita de las apariencias, incluso cuando en el fondo de nuestro corazón anida el frío. A veces la vocación está en el lugar más insospechado, y no en el camino que vamos andando. Es entonces cuando cambiar de rumbo puede convertirse en el acto de mayor valentía jamás realizado. Y la misma pasión que se lograba crear con las manos, puede renacer de nuevo bajo otros nombres.

Hablar de la muerte sin frivolizar se convierte en un gesto ceremonioso. Lugar hay para la tristeza y la risa, para la ironía y la seriedad en unas circunstancias en las que el tiempo se detiene, dando una última oportunidad a los que quedan para perdonarse aquello que no pudieron resolver en vida. Secretos y agradecimientos en una ceremonia final que no es más que un intento de mantener la dignidad de los que nos dejan... y el recuerdo hermoso de los que tendrán que seguir su camino.

Y la muerte que se encadena siempre con la vida... siempre hay piedras rugosas, pero al final son las lisas las que nos llenan día a día.

DIRECTOR: Yoshiro Takita
AÑO: 2008

domingo, 12 de julio de 2009

MISHIMA: UNA VIDA EN CUATRO CAPÍTULOS (Mishima: A life in four chapters)

Hay personajes que crean leyenda... quizás más por su vida personal que por su propia obra. Mishima será recordado no tanto por sus composiciones y su intento de unir el arte con la vida, sino por el mito del final de sus días. Como quien anuncia en mitad del escenario que es tiempo de partir.

La belleza (uno), el arte (dos), la acción (tres) y la armonía de la pluma y la espada (cuatro) se suceden intercalados como estampas de su propia vida, de sus obras y del yo que navegaba entre ellas. El sappuku final, tratando de llevar al extremo su propia concepción de la vida y la muerte, no sería más que otro peldaño de radicalismo con el que juzgaba su entorno, y a sí mismo.

Largometraje a veces demasiado etéreo, sucesión de retales de sus libros que se superponen con los recuerdos de su propia vida. Abandonado por su madre y criado por una abuela enfermiza y dependiente, descubriendo su sexualidad alejada de lo convencional, buscando la belleza del espíritu a través del culto al cuerpo o tratando de encarnar el espíritu marcial que no supo defender cuando tuvo ocasión de hacerlo (valiente cobardía). Incluso su esperpéntico final tuvo un tinte amargo cuando la excelencia de culminar sus días en arte no tuvo el desenlace esperado, y el titubeo propio y de aquél quien debía completar el suicidio... morir parece más un acto esperado que un convencimiento.

"El problema es que la situación política moderna ha comenzado a actuar con la irresponsabilidad propia del arte, reduciendo la vida a un concierto absolutamente ficticio; ha transformado la sociedad en un teatro y al pueblo en una masa de espectadores, y, en definitiva, es la causa de la politización del arte; la actividad política ya no alcanza el nivel del antiguo rigor de lo concreto y de la responsabilidad"

DIRECTOR: Paul Schrader
AÑO: 1985

viernes, 10 de julio de 2009

LOS GIRASOLES CIEGOS

Una historia donde los buenos son muy buenos, y los malos son muy malos, difícilmente entra dentro de lo imparcial. Aunque nadie pone en duda que la parcialidad sea un estandarte de buena película, ni de un guión correcto.

Mucho se ha hablado, escrito y filmado sobre nuestra Guerra Civil. Vencedores y vencidos, es más sencillo sentarse ante un relato en el que la represión y la dictadura se ven desde el lado de los que fueron víctimas de ella, tuvieron que huir a otros países para defender su libertad de pensamiento, o se escondieron para evitar ser descubiertos y fusilados.

No es que debamos hacer contrapeso y hablar de los que sufrieron por el otro lado. En una guerra, los detorrados son aquellos que no vivieron para contarlo. En casi cada familia hay historias de escondidos, de gente que tuvo que fingirse muerta para no ser buscada, gente que se escondió detrás de las despensas, y que vivía con agitación cada redada, cada visita de control o pregunta que pudiera delatarlos.

Los girasoles ciegos no logran ver el sol... aunque el sol siga estando en el mismo lugar, mandando sus rayos para calentarnos. Ovejas descarriadas, y una crítica feroz a una iglesia cuyos párrocos no viven ajenos a la vida terrenal, con sus pasiones y tentaciones en las curvas, los labios pintados y las insinuaciones que se imaginan incluso cuando no existen en realidad. Y es que ya se sabe, la tentación se multiplica por diez cuando se habla de algo prohibido. La adrenalina que sube, y el pensamiento que se empeña en nadar en los mismos pantanales cuando más se lucha por huir de ellos.

Nada nuevo... y seguramente destacable por tratarse de apellidos con cierto renombre,que tal vez hubiera pasado sin más como relato en tres tiempos si no gozara de rostros conocidos, y del boca a boca que supone un tema que no deja indiferente a nadie

DIRECTOR: José Luis Cuerda
AÑO: 2008

lunes, 6 de julio de 2009

ICE AGE 3: EL ORIGEN DE LOS DINOSAURIOS (Dawn of the Dinosaurs)

Para muchos será más de lo mismo. Quizás yo conservo la inocencia del que sonríe sin buscarle tres pies al gato, ni coherencias temporales, ni guiones originales, ni efectos espectaculares, ni diferencias en la concepción de la animación comparada con sus cohetaneos.

A veces, me basta la risa.

Y no se le puede negar ternura adaptada a todas las edades. Con la historia paralela de Scarf que nos sigue deleitando con la búsqueda de su escurridiza bellota, adornada en esta ocasión con el cortejo a una compañera que no es más que una parodia al rol de hombres y mujeres como pareja. Quizás una forma de fidelizar al adulto que cree ser espectador de una película infantil, para que no cierre los ojos sin dar una oportunidad a la película.

Una familia nada ortodoxa. Un tigre cansado de su vida carente de aventuras. Una pareja de mamuts a punto de ser padres. Un perezoso que quiere ser mamá a pesar de que la naturaleza no le permite hacerlo... y la aparición de los dinosaurios, en un mundo paralelo que en nada se asemeja al gélido glaciar de nuestros protagonistas.

Quizás la trama no sea demasiado original en su esencia. La familia ante todo, mantenerse unidos a pesar de las diferencias, ser capaz de renunciar a un deseo en beneficio del otro (cuánto nos cuesta dejar de mirar el propio ombligo y pensar en lo mejor para un tercero)... no obstante, a menudo nos viene bien recordar que no todo es blanco o negro, que se puede convivir con la diferencia, y que el trabajo en equipo casi siempre da mejores frutos, cuando se es capaz de resaltar lo bueno que aporta cada uno.

Lograr arrancar carcajadas en el público es, ya de por sí, la mejor de las críticas posible.

DIRECTOR: Carlos Saldanha, Mark Thurmeier
AÑO: 2009

domingo, 5 de julio de 2009

LOL (Laughing Out Loud)

Es difícil hablar de la adolescencia sin caer en la caricatura simplona de un mar de hormonas, impulsos, irracionalidades y locuras.

Y más difícil aún tratar de presentar un retrato que podamos contrarestar con la supuesta rectitud y ejemplo de una vida adulta que, a veces, cae en los mismos errores que se atribuyen a la juventud.

Y más complicado aún, lograr sacar una sonrisa de complicidad en los espectadores. El guiño del que recuerda esos años con cierta dulzura, con sus luces y sus sombras, y trata de distanciarse del parecer general de que las ideas actuales, sentimientos y valores son por norma degenerados, y peores que la generación anterior.

Al final, los sentimientos que nos mueven son y han sido siempre los mismos. Una época en la que sentirse querido era más importante que lograr las mejores notas en el instituto. Cuando intentar formar parte de un grupo tenía mayor valor que ser el mejor en inglés, matemáticas o literatura. Porque son materias que no se imparten en la escuela: el mantener un espacio personal donde dejar de sentirse hijo para pasar a ser persona; el ser capaz de motivarse dentro de un grupo de amigos, la posibilidad de experimentar la pasión, los celos, el abrazo, el odio, el abandono, la risa, el calor de un amigo.

Y en ese aparente caos de sensaciones, que se evoca desde el exterior como una crisis adolescente, no es más que una lámina de lo que será la vida... un dejarse llevar por lo políticamente correcto para navegar en un mar de sentimientos, buscando cierta estabilidad en un caos de decisiones que uno nunca sabe hasta qué punto son correctas. Amar, educar y soñar son nuestras banderas, sin importar el sexo, la edad o el origen de uno.

DIRECTOR: Lisa Azuelos
AÑO: 2008

sábado, 13 de junio de 2009

HACE MUCHO QUE TE QUIERO (Il y a longtemps que je t'aime)

Se puede juzgar un acto desde muchas perspectivas. Siempre es fácil eregirse como el más docto de los moralistas, enarbolando la bandera de la ética y la justicia sin reflejar los detalles.

Más allá del trasfondo ético que pueda mostrarnos la película, queda el mensaje latente de que nada es lo que parece. Uno se pregunta a cuántas personas habrá etiquetado sin ser consciente de los motivos que las impulsan a moverse. Nunca me ha gustado ejercer de evangelista ensalzando los valores que me mueven y tratando de que el mundo a mi alrededor se mueva a mi mismo ritmo. Pero ver reflejada en esa historia una creencia personal a menudo afianza la sensación de que uno no anda tan errado.

Una muerte siempre es una muerte. La soledad es siempre soledad. Cuando observamos a los ancianos en las residencias, cuyos hijos apenas pasan diez minutos al mes entre fríos abrazos y preguntas de cortesía, siempre nos compadecemos del viejo solitario que tras tanto esfuerzo se ve relegado al olvido. Ignoramos que quizás ha sido una soledad ganada a pulso, que el cariño no se compra ni se vende, se gana con lo compartido en el día a día.

Siempre hay dos caras de la misma moneda... ¿qué haríamos si alguien cercano está condenado a una muerte certera, y sabemos que además la decandencia va ser larga y extremadamente dolorosa? Una parte nos invita a dejar que la naturaleza siga su curso, a la lucha insaciable por sobrevivir... y la otra nos impulsa a pensar en la dignidad del hombre, y en lo inutil que puede ser el sufrimiento vano.

Aunque nos resulte contradictorio pensar que puede haber amor tras una muerte.

DIRECTOR: Philippe Claudel
AÑO: 2008