domingo, 12 de octubre de 2008

CORTINA RASGADA (Torn Curtain)

La costumbre a veces es mala compañera, y otras veces nos regala con sorprendentes reacciones, nos va desgranando lentamente e instaurando en nosotros nuevas sensaciones con géneros no tanto desconocidos, sino más bien inesperados.

Hay suspense y tensión, pero no basada en la generación de pavor y angustia, sino más bien fundamentada en una trama pseudodetectivesca entremezclada con una árida crítica social a la ciencia, la política internacional y la moral personal cuyo fin justifica los medios.

Y yo, sin saberlo, que me regalo de nuevo con esos ojos azules que se debaten entre el frío y el mar por lograr un objetivo que parece más un reto personal que un afán por conseguir beneficios a larga escala. Pués en ocasiones la satisfacción de un logro puede ser una motivación mayor que justificar una acción por el bien general posible.

DIRECTOR: Alfred Hitchcock
AÑO: 1966

A LOS QUE AMAN

Cuadrilátero de relaciones marcadas por la pasión y el reflejo del amor tan ideal como fantaseado que pervive a través de los siglos, de la experiencia y de las vivencias personales. Como si la pureza de lo que se percibe por primera vez, marcado por la inocencia de un gesto carente de malicia, tuviera que persistir inmutable con los años, puro como si se tratara del sentir original, inmaculado en su esencia.

Y más allá de toda esta sensiblería, la realidad apabullante del afecto, representado por la vida en pareja en la que trasciende la monotonía y la rutina, que sólo se ve acallada por la aparición de la pasión en forma de manos ajenas, de antiguas adoraciones, de sueños en los que la realidad se mezcla con la imagen de lo que hubiera podido suceder si en lugar de un camino se hubiera tomado el otro, si en lugar de un amor sublime se hubiera escogido el más cercano, el palpable, el terrenal, el que pudiera suscitar pequeñas alegrías en pos de una irreal felicidad constante.

Nadie dijo que rozar el infintito en la palma de la mano fuera un camino de rosas.

DIRECTOR: Isabel Coixet
AÑO: 1998

sábado, 11 de octubre de 2008

MARNIE LA LADRONA (Marnie)

Hay películas que suponen una saeta directa al corazón, al recuerdo de lo que hizimos la primera vez que tuvimos ocasión de verlas. Contemplarlas de nuevo supone una vuelta al ser que fuimos en ese momento, a los ojos que nos acompañaron, a la bella nostalgia del momento vivido que permanece como parte de nuestra historia.

Esta fue en Madrid, en aquel verano en el que justo empezamos a lanzar la moneda al aire. Una huída hacia adelante, un viento que vino del norte y la puerta abierta de un hermano que nos dejó sonrisas, recuerdos y alguna que otra borrachera. Y la ventana, que dejaba al alcance de la mano tantas azoteas de la ciudad que en cierta forma también nos vió nacer.

Y con ella, Marnie, la mujer vencida por su propia historia. Y es que somos lo que hemos vivido, desde el origen de nuestros días, impregnándose en nosotros la huella de lo que ven nuestros ojos vacíos de toda maldad. Miedos que se transmiten al ser que vamos formando, que se exhiben luego en el hacer de cada día y que no son más que espejos de lo que vimos en aquellos que forjaron nuestro carácter. Buenos o malos a veces, aunque nada justifique la acción, existe, en el fondo de todo suceso, un motivo silente en ocasiones indomesticable, espontáneo como el que rie o llora.

Más no siempre hay un pájaro dispuesto a batir las alas con la fe en descubrir, bajo tanta deshonradez, un corazón falto de cobijo.

DIRECTOR:Alfred Hitchcock
AÑO: 1864

BARRY LYNDON

" Buenos o malos, hermosos o feos, ricos o pobres, todos son ahora iguales"

Honor y amor cortés en dos actos. No se le puede negar la ambición de la obra, la ambientación cuidada hasta el último detalle, una escenografía brillante, el juego de luces y sombras acorde con el carácter del personaje, la teatralidad de cada uno de los gestos, el andar pausado y casi realista en tiempo de los sucesos...

Como al compás de una sinfonía compuesta con esmero, una voz en off sin sentimiento nos narra la vida y desventuras de un joven que nació del mismo modo que murió: pobre y solo. Tras una infancia y juventud poblada de buenos deseos y sueños de vidas hermosas vividas con decoro y pasión, la madurez y realidad del día a día le llevaran a convertirse en un hombre capaz de todo para lograr un objetivo, ajeno al sentimiento más allá del propio, dispuesto a todo por la codicia y la sed de poder. Tras tener en la palma de sus manos la fortuna, jugó a los dados y la suerte cayó del otro lado, despojándole de todas sus pasiones, incluso de las menos materiales, de su propio hijo.

Si bien podría tratarse de otra hermosa historia narrada en dos tiempos, la extrema tranquilidad con la que se narran los hechos la hace en excesivos momentos insulsa y pomposa hasta el extremo. Demasiado extensa, demasiado pausada, demasiado fastuosa... demasiado.

DIRECTOR: Stanley Kubrick
AÑO: 1975

jueves, 9 de octubre de 2008

PSICOSIS (Psycho)

No hay nada como ponerse en situación, correr las cortinas de esta estancia, apagar todas las luces y tumbarse con los pies descalzos sobre el sofá. Una buena taza de chocolate caliente y toda la noche por delante para sumergirse de nuevo en el suspense, la intriga, la genialidad de una historia sencilla en manos de un mago de luces y sombras.

Nunca nos dejamos sorprender tanto como cuando vemos una película por primera vez. A menudo sucede que, con el paso del tiempo, los detalles se difuminan y las nuevas visiones suponen un sablazo al recuerdo, y una puerta abierta a vislumbrar detalles que en principio pasan desapercibidos. Sin lugar a dudas, cuando uno habla de Psicosis lo primero que evoca es el cuchillo en la ducha, y la imagen de una hermosa Janet Leigh mostrando sensualidad incluso antes de ser asesinada. O el propio rostro atónito al descubrir el verdadero rostro de la tirana madre de Norman, el afable taxidermista de talante angelical.

Madre e hijo, dos en uno… quizás le hubiera restado el final demasiado doctrinal. En ocasiones es mejor dejar las interpretaciones en un suspiro, para que uno pueda dar rienda suelta a la imaginación y establecer su propia conclusión tintada de sangre.

DIRECTOR: Alfred Hitchcock

AÑO: 1960

miércoles, 8 de octubre de 2008

EL GOLPE (The Sting)

Hay debilidades que trascienden a cualquier explicación lógica y racional. La mía por Paul Newman sería una de ellas. Y como no hay una sin dos, y en estos momentos se brinda al fácil homenaje, me dejé llevar de nuevo por el dúo perfecto, y el recuerdo diáfano de haberla visto hace ya bastante tiempo.

Algo que me apasiona del cine es la capacidad de hacerme volar a su antojo. Si hay una sensación que saboreo con placer indescriptible cuando aparecen los créditos y la música final es la de haber sido manipulada al antojo del director, actores y todo el conjunto de gente que hay detrás de la puesta en escena de una historia. Me aburre lo previsible, los relatos en los que a media proyección ya puedes adivinar los siguientes pasos, e incluso sin demasiado margen de error cuál será la última escena.

Y ahora que mi mente sigue silbando sin poder acallarla la melodía que acompaña toda la trama dejo crecer en mi la sensación agradable de haber sido transportada durante unos minutos a una realidad que he vivido como propia, espectadora de un golpe que me demuestra de nuevo cuán creíble puede resultar un argumento si se le adorna de forma inteligente. Cuán manipulables podemos llegar a ser en el día a día si alguien no nos muestra en nuestras propias narices que la sangre derramada no era más que una bolsa de tinta roja debidamente colocada.

Y es cierto. La venganza no es suficiente…pero qué bien sienta!

DIRECTOR: George Roy Hill

AÑO: 1973

martes, 7 de octubre de 2008

EXTRAÑOS EN UN TREN (Strangers on a Train)

Cuando ya tenía por perdida la oportunidad de homenajearme con un buen ciclo de cine bajo las noches estrelladas de esta isla en mitad del oceano, se abrió la puerta a la lucidez y dando la vuelta a la tortilla inicio mi peregrinación bajo las manos del siempre genial Alfred con una de las muchas películas pendientes de ver.

Quizás se acompañe de la atmosfera de la noche, de la apacible calma que reina el entorno y la ausencia de cualquier otro sonido más que el del viento que mueve las cortinas de este pequeño lugar que me sirve de hogar temporal; o quizás la oscuridad, la predisposición a dejarme envolver por la trama sin otros condicionantes más que el cine en su esencia. O que bajo su genial batuta cualquier escena cotidiana puede envolverse de una sensación agobiante por la cadencia del suspense.

Y que tire la primera piedra el que no ha sentido el propio palpitar con los interminables sets del fatídico partido de tenis en el que se juega la última carta de la baraja, cuando la velocidad de los mates se entremezclan con las imágenes de un Bruno maníaco tratando de alcanzar el pitillero con sus dedos, cada vez más cerca, rozando el delirio. O quien no haya revivido sus pesadillas infantiles con el desbocarse del tiovivo a toda velocidad.

Toda historia tiene un trasfondo de la locura que constantemente impregnan los protagonistas de sus escenas de suspense. Juegos de luces y sombras, de palabras no dichas y gestos, de la incondicional presencia de una cara oculta en cada uno de nosotros, la socialmente censurable, la impulsiva, sin remordimientos, irresponsable y por ello a la vez temible.

Y es que… ¿no has deseado nunca, en niguna ocasión, deshacerte de alguien?

DIRECTOR: Alfred Hitchcock

AÑO: 1951